Alguien en el trabajo me explica qué tengo que hacer. Más que una explicación es casi una imposición, pero no me molesta.
Tiene que ver con el hollín de las ventanas.
Veo las notas que, quien me explica, ha tomado. Son notas garabateadas en un papel. Le ventana dibujada tiene varios cuadrados de vidrio que la componen. Cada vidrio tiene dibujado un tipo diferente de hollín depositado en él. Hay notas, en inglés, sobre cada tipo de hollín, pero no conozco ninguna palabra y eso me preocupa un poco.
De repente, estamos con otros compañeros de trabajo, en un patio como el fondo de las casas en Argentina. Estamos comiendo, riendo. Uno de ellos está conmigo, pero no quiere comer. Yo le ofrezco un choripán, y acepta. Me dice que "está buenísimo", y le explico que "sí, porque el chorizo lo compró mi padre en el negocio de en frente". Se trata de "el negocio que estaba frente al comercio que tuvo mi padre muchos años en mi ciudad natal", aunque en realidad dicho negocio nunca vendió chorizos.
De repente, otra vez, estamos sentados frente al ordenador de un tercer compañero, a punto de mirar código fuente. Tiene un monitor viejo, de "los de antes". Hay algún tipo de problema, que es causado porque el teclado está en castellano. En un momento de distracción de quien me acompaña, veo que en el IDE se nota que el tercer compañero había estado jugando a un juego que dicho IDE trae integrado. Es un juego estilo el "truco" (esa versión vieja que se jugaba en Argentina), pero se llama "wizard". Se nota que se trata de un juego "viejo", casi en modo texto.
De repente se activa el protector de pantalla. Ahora sí tenemos un problema, sobre todo porque el teclado está en castellano.
Despertador.
Aquí voy escribiendo mis sueños. No me refiero a "lo que quiero lograr en la vida", sino simplemente a lo que me acuerdo de cuando sueño mientras duermo. Algunos relatos están modificados respecto del viaje onírico.